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La madre cuida celosamente de su pequeña cría, y no permite que
se acerquen a la misma a los demás caballos adultos, si nos
visitáis en estas fechas podréis contemplar a ambos, los cuidados
que le prodiga la madre y la gracia y ternura de los movimientos
del pequeño caballo recién nacido.
Los únicos caballos salvajes que existen en el mundo son el
Tarpán y el caballo de Przewalski. El caballo de Przewalski, se
pronuncia (sha-val-ski), es un animal fiero e indomable, y tiene
un vigor primitivo único.
Presenta características no halladas en los caballos domésticos,
tiene 66 cromosomas en lugar de los 64 de los domésticos, una
gruesa cabeza, crin erecta, el cuerpo es de un color arenoso
pardo con patas negras, a veces con rayas cebrunas, y con una
pronunciada y estrecha línea dorsal.
Su piel que es pesada y peluda en invierno y se vuelve lustrosa y
ligera durante la época estival.
Se parecen a los que aparecen en las pinturas rupestres de lo que
se deduce que podrían vagar desde la prehistoria por gran parte
de Europa y Asia.
Durante el pasado siglo, el hábitat del caballo de Przewalski se
vio amenazado por la invasión de ganado doméstico en las zonas de
pastoreo, y en los años sesenta el caballo desapareció del Gobi,
una zona inmensa del Sur de Mongolia.
Su nombre se lo deben al naturalista ruso Nicolai Mikhalo Vich
Przewalski (1839–1888) que en 1879 descubrió una pequeña manada
de estos ejemplares en el límite de Mongolia y Sinkiang (Asia
Central).
A principios del siglo XX, se capturaron cincuenta y tres
caballos y se trajeron a Europa. Los zoos evitaron la extinción
del animal gracias a sus buenos cuidados. Actualmente existen
cerca de mil quinientos caballos en cautividad. Algunos de ellos
se encuentran en condiciones semisalvajes en grandes reservas de
Canadá, China, Alemania, Países Bajos y Ucrania, para preparar su
reinserción.
Naciones Unidas en coordinación con diferentes países trabaja
para que el gobierno mongol gestione reservas de estos animales y
promueva la biodiversidad. Se pretende que el 30% del territorio
mongol se destine a este fin.
A Mongolia se la conoce como “la tierra de los caballos”, ya
desde los 4 y los 5 años los niños aprenden a montar a caballo.
Además dos millones y medio de mongoles son seminómadas,
aproximadamente la mitad de esta población posee un caballo.
En Holanda existe la Fundación para la conservación y protección
del caballo Przewalski, (Foundation for the Preservation and
Protection of the Przewalski Horse)(FPPPH), es una organización
no gubernamental (ONG).
La Fundación, fundada en 1977, tiene una base de datos detallada
en la que constan todos los caballos Przewalski en cautividad que
han existido.
Con este sistema de información ha sido posible organizar
seriamente una cría. Antes de dejarlos en libertad. Los caballos
tienen que aprender todo tipo de habilidades básicas. Los potros
nacidos en condiciones seminaturales, con la menor interferencia
humana posible, tienen menos problemas para adaptarse al medio.
Es emocionante ver que se adaptan muy bien en su nuevo medio
natural. Por ejemplo, cuando se enfrentan con los lobos, los
caballos adultos rodean a los más jóvenes hasta que hacen huir a
los depredadores.
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