|
Verse deformado en un espejo todavía provoca una gran carcajada.
De repente, te puedes ver más alto, o más gordo, o mucho más
delgado y larguirucho. Es muy divertido, sobre todo cuando se va
acompañado.
Esta actividad lúdica tan estimulante se puede disfrutar en los
Espejos Mágicos del parque de atracciones del Tibidabo, una
propuesta que se inauguró en el año 1905 y que hasta la
actualidad ha tenido una gran aceptación por parte del público.
Ahora, los Espejos Mágicos cambian de ubicación y se podrán
encontrar delante de la Montaña Rusa. Este nuevo espacio ofrece
una primera sala que alojará los antiguos espejos en un espacio
reformado y más adecuado.
En esta primera sala se podrá disfrutar de 10 espejos
deformantes, y de 17 espejos, ubicados en el centro, 7 de los
cuales están en el interior y permiten ver la imagen de una
persona en un infinito de reflejos.
La segunda sala, anexa a esta y que está previsto que abra el
próximo otoño, acogerá el famoso laberinto de espejos, que
incorporará nuevas sensaciones visuales.
Con respecto a la antigua sala de los espejos está quedado
instalado el DiDiDaDo, el innovador cine en cuatro dimensiones y
la nueva sensación del parque para esta temporada.
 |
Un poco de
historia de los espejos...
En el año 1905, los Espejos Mágicos se ubicaron en el
interior de las estaciones del Funicular, pero este espacio
era demasiado pequeño y los visitantes no podían disfrutar
bien de los reflejos.
Entonces, la dirección del parque urbanizó la zona baja del
parque y los espejos se colocaron en esta zona, ya que los
espejos garantizaban el éxito del espacio donde se situaban.
En el año 1955, coincidiendo con la inauguración del Castillo
Misterioso, los espejos se ubicaron en torno a la nueva
atracción.
Ya en los años sesenta, cuando se abrió el Palacio de la Luz,
su recorrido para peatones incluyó los espejos cómicos.
Finalmente, en el año 1989, los Espejos Mágicos se alojaron
en una gran sala bajo el Museo de los Autómatas.
Mas información:
Parque de atracciones Tibidabo |
|