Publicada el 09 julio 2001
a las 12:56:00 por achus. - Archivado en noticias de parques temáticos del
año: 2001
Galápagos de Florida, murciélagos, ardillas voladoras, puercoespines
africanos, leones marinos y linces andan ya sueltos por Valdebernardo. No se
trata del rodaje de la última producción de Disney, ni una huida en
desbandada de los animales del Gran Circo Mundial. Es algo más salvaje, el
primer parque sobre biodiversidad que se construye en España.
Diseñado para romper de cuajo el viejo esquema de un zoológico tradicional,
su planteamiento desecha la primitiva idea de sacar a los animales de su
medio, colocarlos entre rejas y dejar que se conviertan en un espectáculo
casi dantesco para deleite de los visitantes. En realidad, lo que busca el
Parque Biológico de Madrid, que se inaugura mañana en Valdebernardo (Vicálvaro),
es integrar fauna, flora y tecnología con un objetivo revolucionario:
reproducir todos los ecosistemas de nuestro planeta en un espacio natural
único en Europa.
Cables de fibra óptica, instalaciones de luz y los más vanguardistas efectos
especiales se difuminan a lo largo de 140.000 metros cuadrados de terreno,
salpicados de lagos, estanques y cascadas artificiales que los visitantes
explorarán rodeados de 72.000 árboles y arbustos, y de los 4.500 animales
que pueblan sus instalaciones. Todo un espectáculo natural ubicado en el
corazón de la jungla urbana. «Los ecosistemas, recreados en pabellones
cubiertos, permiten experimentar y compartir las mismas condiciones de vida
que los animales en estado salvaje», explican sus creadores.
Por imposible que parezca, lo cierto es que en un solo día podremos recorrer
el corazón de una selva en plena tormenta tropical, dar un paseo por los
polos helados del planeta, investigar el comportamiento que desarrollan los
seres vivos en la oscuridad o internarnos en las entrañas de la Tierra
atravesando cuevas, túneles y ríos de lava, entre otras alternativas. Una
explosión de colores, formas, aromas y sonidos que nos ayudarán a comprender
la Naturaleza desde un punto de vista único, la propia experiencia. Y todo
eso sin salir del recinto.
Para Ricardo Novaro, arquitecto y principal artífice del parque, «uno de los
grandes atractivos será conocer aquellos aspectos desconocidos de la vida
salvaje». «A través de un paseo de cuatro o cinco horas, contemplaremos las
situaciones más complejas que pueden darse en cualquier ámbito natural»,
puntualiza, «siempre desde un punto de vista didáctico, explicando el porqué
de las cosas». Algo así como contemplar en vivo y en directo un documental
del National Geographic, pero esta vez siendo nosotros los cámaras,
fotógrafos y periodistas que captan y analizan todos los misterios de la
madre Tierra.
Pabellones integrados
Otro de los conceptos clave radica en lo que Agustín López Goya, uno de los
biólogos del parque, denomina «enriquecimiento ambiental».«En los años 70
los zoológicos eran meros edificios de cemento, y lo que más enseñaban sus
arquitectos eran las construcciones en sí. Ahora, el concepto es reproducir
de forma natural los hábitats y de esta forma recrear ambientes dinámicos,
que evolucionen y cambien constantemente, como la propia Naturaleza». De
hecho, la práctica totalidad de las instalaciones están diseñadas para
mantener un equilibrio natural que las camufle.
Uno de los primero alicientes que nos encontraremos al acceder al parque es
un lago de agua dulce, de unos 3.500 metros cuadrados de extensión, que
albergará una extensa colonia de carpas koi, populares peces de colores de
origen japonés, así como diferentes especies de aves acuáticas escogidas
entre las más emblemáticas del mundo (cisnes, gansos, flamencos ). Dentro de
este gran estanque se han creado islas artificiales que les permitirán
cobijarse, hacer sus nidos o reposar. Pero estas islas no sólo serán el
hogar de las aves, también serán el hábitat de los más inteligentes primates
suramericanos, los monos capuchinos, que desarrollan de la forma más
completa todas sus pautas de conducta, como el establecimiento de
jerarquías.
A pocos metros de distancia, un teatro acuático con capacidad para unos
1.700 espectadores es el hogar de focas vitulinas, leones y osos marinos.
«Un verdadero paraíso para sus dos primeros inquilinos, los leones de mar
californianos Basic y Charlie, un par de crías que ya se están preparando
para el ejercicio educativo que ofreceremos, y en el que enseñamos, por
ejemplo, las principales diferencias que existen entre ellos y las focas»,
afirma el biólogo López Goya.
Bajo el manto de la noche
Seguramente, la mayoría de las personas ignoran que entre el 65 y el 80% de
los animales terrestres son nocturnos, una cifra que el Parque Biológico no
podía pasar por alto. Así, el pabellón La Noche se ha construido para
acercarnos al comportamiento que estos animales desarrollan en la oscuridad.
Utilizando una tecnología basada en luces casi imperceptibles para los
animales pero no para el ojo humano, seremos testigos de la vida social de
las mofetas, cómo planean por el aire 30 ardillas voladoras o los constantes
revoloteos de 100 murciélagos que, a escasos centímetros de nosotros,
revolotean, incluso por encima de nuestras cabezas, gracias al túnel de
cristal que atraviesa su gruta.
En el Polinario-Insectario observaremos cómo elaboran la miel en el interior
de la colmena unas 60.000 abejas y una colección formada por más de 2.000
insectos naturalizados. Entre ellos, los que han batido records mundiales,
como el escarabajo que levanta hasta 850 veces su peso o la hormiga más
venenosa, capaz de matar a un ser humano con sólo tres picaduras.
El Aviario, un recinto de 1.836 metros cuadrados protegido por una malla
casi invisible, nos ofrece un paseo en contacto directo con medio millar de
pájaros que habitan en los bosque caducifolios del planeta, y en el
ecosistema Bosque, nos internaremos en otro perennifolio, es decir, de
árboles y arbustos que mantienen sus hojas constantemente. Es el hogar de
animales como los gamos, faisanes o las grullas europeas. El parque completa
su recorrido con salas de proyección y otras áreas temáticas, como son el
pabellón de la alimentación, el infantil, el viaje al interior del planeta o
el dedicado a biodiversidad (Historia de la vida sobre la Tierra).
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