Publicada el 12 febrero
2004 a las 20:15:00 por achus. - Archivado en noticias de parques temáticos
del año: 2004
Nairobi, (EFE).- El Monte Kenia, hábitat original de una especie de antílope
en peligro de extinción, el "bongo montañés", vuelve a contar con la
presencia de estos animales por primera vez en diez años, tras la llegada
esta semana 18 ejemplares procedentes de varios zoológicos de Estados
Unidos.
Cuatro machos y catorce hembras llegaron a Nairobi procedentes de Florida,
tras un viaje de 22 horas en un avión fletado especialmente para su
transporte.
En la operación, que ha costado 500.000 dólares, han participado trece zoos
y parques de atracciones de Estados Unidos, incluido "Animal Kingdom" de
Walt Disney, que ha aportado tres ejemplares.
"Esta repatriación demuestra que los zoológicos tienen un papel que
desempeñar en la conservación de las especies", señaló Bongo Woodley, el
guardabosque de la Reserva Natural y Parque Nacional del Monte Kenia, cuyo
padre, conservacionista que le precedió en el cargo, le llamó así
precisamente por su devoción hacia el animal.
Los animales fueron trasladados ayer a un rancho en las faldas del Monte
Kenia, donde habitarán durante los próximos años, primero en tres pequeños
corrales para aclimatarse al entorno y más tarde en una extensión de
cuarenta hectáreas.
Serán los descendientes de estos ejemplares quienes vuelvan a poblar en
libertad los bosques del monte, el segundo pico más alto de Africa, con
5.199 metros, declarado Parque Nacional en 1949 y Patrimonio de la Humanidad
desde hace cinco años.
El bongo montañés (Boocercus eurycerus isaaci), una de las especies de
antílopes más espectaculares y la más grande de los africanos, se
caracteriza por su piel rojiza intercalada por finas rayas blancas.
Un macho pesa hasta los 300 kilogramos, puede alcanzar los 175 centímetros
de altura y sus cuernos puedan alcanzar una longitud de casi un metro.
A principios del siglo pasado, cuando los colonos blancos se asentaban en
Kenia, el animal fue una gran sensación, atrayendo a hordas de cazadores de
Europa y Estados Unidos en busca del preciado trofeo de caza que suponían
sus cuernos.
Pero la caza furtiva, la degradación del entorno, la acción de otros
predadores y de la propia población local, que se alimenta de su carne,
terminaron de mermar la población de bongos de Kenia.
Se estima que quedan en el país menos de cien ejemplares y, aunque todavía
existen algunos en varios ranchos de conservación cercanos al Monte Kenia,
el último ejemplar salvaje fue avistado en la montaña en 1994.
Los dieciocho bongos son los primeros de un total de 60 que serán
"repatriados" a Kenia de aquí a dos años.
Es la primera vez que un grupo tan numeroso de mamíferos criados fuera de
Africa vuelven al continente.
"Esta es la culminación de un esfuerzo de siete años para devolver al bongo
a su hábitat natural", indicó Paul Reillo, director de la Fundación para la
conservación de especies poco comunes, una organización de Florida que ha
participado en la iniciativa.
"Será uno de los éxitos más importantes en la historia de la conservación de
la vida salvaje", apuntó, por su parte, Don Hunt, propietario del rancho que
ha acogido a los animales.
Todos los ejemplares repatriados son descendientes de bongos originarios del
Monte Kenia que fueron capturados hace cuarenta años -cuando la especie aún
no estaba en peligro- para abastecer a parques zoológicos de todo el mundo
Veinte fueron enviados a Estados Unidos, en una operación en que participó
la estrella de Hollywood William Holden, precisamente ante la posibilidad de
que los ejemplares salvajes en Kenia desapareciesen algún día.
Su evolución en su nuevo entorno será acompañada de cerca por el Servicio de
Conservación Keniano, cuyo subdirector, Josiah Achoki, ha reconocido que les
llevará unos días recuperarse del "jet lag" tras el largo viaje de vuelta a
casa.
FUENTE
|