Publicada el 31 enero 2004
a las 12:19:00 por achus. - Archivado en noticias de parques temáticos del
año: 2004
Escuchar un variado repertorio de vocalizaciones, observar el marcaje
territorial o descubrir el aumento corporal de los machos, son algunas de
las experiencias que puedes vivir en el Territorio Saimiri de la Jungla
Amazónica de Faunia.
Con la llegada de enero y durante tres o cuatro meses más, Faunia, el parque
temático de la naturaleza, permite asistir en directo al cortejo y los
distintos comportamientos propios de la estación reproductora de los monos
saimiri. Escuchar un variado repertorio de vocalizaciones, observar el
marcaje territorial o descubrir el aumento corporal de los machos, son
algunas de las experiencias que puedes vivir en el Territorio Saimiri de la
Jungla Amazónica de Faunia.
En Faunia habita un grupo de 13 miembros de Saimiri boliviensis, también
conocido como mono ardilla, en los que se mezclan tanto hembras como machos.
Entre los cambios más perceptibles destaca la alteración de la estructura
social del grupo.
En circunstancias normales las hembras y crías forman el núcleo, mientras
que los machos permanecen en la periferia del grupo. Sin embargo, la
reproducción hace que "Mami", "Lolita", "Luz", "Sunami" y "Légolas", las
hembras del grupo, se vuelvan más permisivas y dejen a los machos acercarse
al núcleo para juguetear. A su vez, "Manolo", "Pecas", "Simón" y "Bisbal"
los machos, cambian su actitud relajada por otra más hostil en la que
compiten por emparejarse. Asimismo, las hormonas influyen de forma decisiva.
Por un lado, la testosterona hace posible que los machos adquieran mayor
corpulencia y estén hiperactivos. Por otro, las feromonas de las hembras
informan sobre su receptividad con "un olor especial" que los machos
detectan.
Además, otro síntoma inequívoco de esta época de reproducción, es el marcaje
territorial y el marcaje auditivo. El constante bullicio irrumpe en el
Territorio Saimiri de la Jungla Amazónica de Faunia. Éste es precisamente el
momento en el que los monos ardilla hacen alarde de las múltiples
vocalizaciones que tienen para comunicarse. Por ejemplo: "Manolo" el macho
dominante emite fuertes silbidos, para hacerse oír por todo el Territorio
Saimiri. Otro hábito singular es el de marcarse a sí mismos con su orina,
impregnándose todo su cuerpo y de manera especial su cola. Este
comportamiento les sirve como señal de reconocimiento de los individuos
durante sus rápidos desplazamientos por la densa vegetación.
Esta etapa culmina con el nacimiento de nuevas crías. Una vez que nacen, los
machos se desentienden del cuidado de las crías y será la madre con ayuda de
otras hembras del grupo, las que asuman esa tarea. Concretamente recibe
colaboración de aquellas hembras que no tiene crías y que suelen ser hijas
adultas. En julio del año pasado nacieron en Faunia tres nuevas crías de
mono ardilla, dos hembras ("Arwuin" y "Eowin") y un macho "Indiana". Para
este año esperamos disfrutar de la presencia de nuevas crías, que
identificarás claramente al estar encaramadas a la espalda de su madre.
El mono ardilla o saimiri, viene de una alteración del vocablo indio
sakimiri, con el que los indios amazónicos le identifican, y que no
significa otra cosa que monito. Tiene una longitud entre 20 y 40 cm, sin
contar la cola, que llega a alcanzar los 35-45 cm. Su pelo es corto y de
color pardo-verdoso, con la cara blanca, hocico negro y grandes orejas. De
conducta diurna y arborícola, suelen moverse entre los niveles medio y bajo
del estrato arbóreo de la selva.
FAUNIA está a sólo 10 minutos del centro de Madrid, por la carretera de
Valencia (A-3), salida 6, dirección Valdebernardo.


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