Publicada el 05 mayo 2006
a las 12:32:00 por achus. - Archivado en noticias de parques temáticos del
año: 2006
La Espátula (Platalea leucorodia) es un ave zancuda que, en Andalucía,
nidifica en colonias ubicadas en zonas de marismas del área de Doñana, Odiel,
Bahía de Cádiz e Isla Cristina. Es un ave acuática amenazada que está
catalogada como ‘Vulnerable’ en el Libro Rojo de Aves. Es por ello que la
Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía está llevando a cabo
un Plan Regional de Conservación para esta especie desde hace varios años.
En las Marismas del Odiel (Huelva), las espátulas nidifican sobre vegetación
marismeña de escasa altura, en una isla sometida a la influencia de las
mareas. Cuando ocurren mareas vivas de gran coeficiente, se puede llegar a
inundar los nidos. Este año, los coeficientes de marea de la primavera eran
excepcionalmente altos por lo que había un riesgo elevado de que la colonia
se destruyera y se malograsen las puestas.
Para hacer frente a la perdida masiva y previsible de puestas, la Consejería
de Medio Ambiente ha llevado a cabo varias actuaciones de manejo de la
colonia organizando la recolección de huevos que se encontraban fuera del
propio nido (huevos rodados) o en nidos sumergidos.
Para la incubación y posterior cría de los pollos, se llegó a un acuerdo con
el Zoobotánico de Jerez. El Parque se encarga de todo el proceso de cría
hasta la fase en la que los pollitos estén listos para ser reintroducidos en
el medio natural una vez que alcancen las seis semanas de edad. En todo este
proceso colabora personal de la propia Consejería, del Zoobotánico de Jerez
así como voluntarios.
El Zoobotánico de Jerez cuenta con una gran experiencia en el tema de la
cría en cautividad de especie similares (por ejemplo Ibis eremita, Avoceta,
Aguilucho lagunero). De hecho, se llevó a cabo una experiencia similar con
huevos de Espátula procedentes de la misma colonia en el año 1997, cuando se
rescataron un total de 153 huevos de las Marismas del Odiel. Este primer
experimento de cría en cautividad tuvo mucho éxito. Se soltaron 72 espátulas
en su lugar de origen y en los años sucesivos, se ha podido comprobar como
estos ejemplares sobrevivían, se integraban perfectamente a la población y
criaban en distintas colonias de Huelva, Cádiz, Doñana y Portugal. Algunos
ejemplares han realizado movimientos migratorios llegando a observarse en
zonas del África sub-sahariana.
Este año, se han recogido un total de 112 huevos de espátulas en dos fases:
67 huevos durante la marea viva de finales de febrero y 45 más en la marea
viva de finales de marzo. De la primera tanda de huevos, han eclosionado 25
(37%), y hasta la fecha han sobrevivido 22 pollos. Los más grandes tienen
por tanto unas 6 semanas de edad. De la segunda tanda, han eclosionado hasta
la fecha 16 huevos (35%) de los que sobreviven 15 pollitos que tienen ahora
dos semanas de edad. Los resultados han puesto de manifiesto que algunos de
los huevos que estuvieron sumergidos por el efecto de la marea (algunos
hasta 12 horas) y clasificados como “inviables” han eclosionado. Por otro
lado, algunos de los pollos tuvieron problemas debido a una mala posición
dentro del huevo por lo que requirieron ayuda veterinaria para su
nacimiento.
En el Zoobotánico de Jerez, los pollos son alimentados a mano cinco veces al
día con una papilla compuesta de peces y camarones, con un aporte adicional
de corazón de ternera, pienso específico utilizado para los flamencos y
calcio. Los pollos se agrupan en nidadas de 4-5 ejemplares y colocados en
cajones tapizados de alfalfa que simulan la estructura de los nidos
naturales. La alimentación de los pollos se realiza por personal técnico que
viste una camiseta blanca y un casco con un modelo de espátula adulta para
simular condiciones naturales. Conforme van creciendo los pollos, se
disminuye la frecuencia de las comidas y se proporciona pescado entero. A
partir de las cuatro semanas de edad se les proporciona también peces vivos,
comprobándose que los pollos son capaces de capturarlos con la técnica
propia de la especie, unos barridos laterales del agua con el pico. A partir
de las cinco semanas de edad, los pollos son capaces de efectuar pequeños
vuelos y por ello, pasan a unos voladeros de mayor tamaño. Cada día por la
mañana se pesan todos los ejemplares, y cada cuatro días se toman datos de
biometría y fotografías para el seguimiento del crecimiento. Previamente a
la suelta estos animales serán sometidos a un chequeo veterinario intensivo
para comprobar el estado de salud y descartar que, entre los individuos que
se vayan a liberar, haya algún animal portador de enfermedades que pueda
tener carácter patógeno para las poblaciones en su estado salvaje.
A la edad de siete semanas, las espátulas estarán preparadas para sobrevivir
por si solas y a primeros de mayo está prevista su suelta en Doñana. Esta
suelta será progresiva y para ello se habilitará un pequeño cercado en una
laguna de agua dulce cercana al centro de visitantes José Antonio Valverde
en el Parque Nacional de Doñana. Durante un mes se les mantendrá el aporte
diario de alimento, hasta que finalmente puedan emanciparse del todo. Este
tipo de actuaciones puede contribuir a la formación de nuevas colonias,
gracias a la tendencia de las espátulas a regresar una vez que son adultas,
al lugar donde se han criado.

FUENTE
|