Publicada el 04 diciembre
2006 a las 18:15:00 por achus. - Archivado en noticias de parques temáticos
del año: 2006
Nos complace comunicaros que ha nacido un potro de caballo de Przewalski en
Lacuniacha, esta es la tercera vez desde la inauguración del parque que se
produce el nacimiento de una cría de esta especie.
La madre cuida celosamente de su pequeña cría, y no permite que se acerquen
a la misma a los demás caballos adultos, si nos visitáis en estas fechas
podréis contemplar a ambos, los cuidados que le prodiga la madre y la gracia
y ternura de los movimientos del pequeño caballo recién nacido.
Los únicos caballos salvajes que existen en el mundo son el Tarpán y el
caballo de Przewalski. El caballo de Przewalski, se pronuncia (sha-val-ski),
es un animal fiero e indomable, y tiene un vigor primitivo único.
Presenta características no halladas en los caballos domésticos, tiene 66
cromosomas en lugar de los 64 de los domésticos, una gruesa cabeza, crin
erecta, el cuerpo es de un color arenoso pardo con patas negras, a veces con
rayas cebrunas, y con una pronunciada y estrecha línea dorsal.
Su piel que es pesada y peluda en invierno y se vuelve lustrosa y ligera
durante la época estival.
Se parecen a los que aparecen en las pinturas rupestres de lo que se deduce
que podrían vagar desde la prehistoria por gran parte de Europa y Asia.
Durante el pasado siglo, el hábitat del caballo de Przewalski se vio
amenazado por la invasión de ganado doméstico en las zonas de pastoreo, y en
los años sesenta el caballo desapareció del Gobi, una zona inmensa del Sur
de Mongolia.
Su nombre se lo deben al naturalista ruso Nicolai Mikhalo Vich Przewalski
(1839–1888) que en 1879 descubrió una pequeña manada de estos ejemplares en
el límite de Mongolia y Sinkiang (Asia Central).
A principios del siglo XX, se capturaron cincuenta y tres caballos y se
trajeron a Europa. Los zoos evitaron la extinción del animal gracias a sus
buenos cuidados. Actualmente existen cerca de mil quinientos caballos en
cautividad. Algunos de ellos se encuentran en condiciones semisalvajes en
grandes reservas de Canadá, China, Alemania, Países Bajos y Ucrania, para
preparar su reinserción.
Naciones Unidas en coordinación con diferentes países trabaja para que el
gobierno mongol gestione reservas de estos animales y promueva la
biodiversidad. Se pretende que el 30% del territorio mongol se destine a
este fin.
A Mongolia se la conoce como “la tierra de los caballos”, ya desde los 4 y
los 5 años los niños aprenden a montar a caballo. Además dos millones y
medio de mongoles son seminómadas, aproximadamente la mitad de esta
población posee un caballo.
En Holanda existe la Fundación para la conservación y protección del caballo
Przewalski, (Foundation for the Preservation and Protection of the
Przewalski Horse)(FPPPH), es una organización no gubernamental (ONG).
La Fundación, fundada en 1977, tiene una base de datos detallada en la que
constan todos los caballos Przewalski en cautividad que han existido.
Con este sistema de información ha sido posible organizar seriamente una
cría. Antes de dejarlos en libertad. Los caballos tienen que aprender todo
tipo de habilidades básicas. Los potros nacidos en condiciones seminaturales,
con la menor interferencia humana posible, tienen menos problemas para
adaptarse al medio. Es emocionante ver que se adaptan muy bien en su nuevo
medio natural. Por ejemplo, cuando se enfrentan con los lobos, los caballos
adultos rodean a los más jóvenes hasta que hacen huir a los depredadores.
FUENTE
|