Publicada el 16 noviembre
2006 a las 20:14:00 por achus. - Archivado en noticias de parques tematicos
del año: 2006
El Oceanográfico trabaja con centros internacionales para lograr la
supervivencia de la joven beluga.
La cría de beluga nacida el pasado 2 de noviembre, un macho, acaba de
cumplir dos semanas de edad, aunque sus probabilidades de supervivencia
siguen siendo reducidas, según han explicado el director de biología del
Oceanográfico, Pablo Areitio y el jefe de veterinaria, Daniel García. En
cualquier caso, ambos han destacado el éxito que supone el nacimiento de la
cría con vistas a la comprensión de la biología y, en definitiva, a la
conservación de estos animales, así como la valiosa experiencia adquirida
por “Yulka”, su madre, de cara a futuras gestaciones.
La cría, que mide actualmente unos 160 centímetros y pesa 65 kilogramos, es
la primera de esta especie que nace en un Aquarium europeo. Se trata de un
acontecimiento único por el que el Oceanográfico ha recibido felicitaciones
desde todo el mundo.
Las probabilidades de que la cría no supere estas primeras semanas y meses
siguen siendo muy elevadas, teniendo en cuenta que en medio natural y entre
crías de hembras primerizas de esta especie, la mortalidad se eleva hasta un
58 por ciento. En el caso de la beluga nacida en el Oceanográfico, el
principal problema radica en que aún no se ha alimentado directamente de su
madre debido a la inexperiencia de “Yulka” y a posibles problemas motrices
de la joven beluga.
Pablo Areitio ha explicado que el Oceanográfico de la Ciudad de las Artes y
las Ciencias está en permanente contacto con especialistas de centros
internacionales para lograr la supervivencia de la cría de beluga. Expertos
del Aquarium de Vancouver, del Marineland Canadá en Ontario, Mystic Aquarium
en Connecticut, el Aquarium de Nueva York y del Sea World San Diego, con
experiencia en este campo, asesoran al personal del Oceanográfico aunque
advierten de la enorme dificultad que supone sacar adelante a animales en
esta situación.
“Aunque los resultados provisionales podrían ser considerados positivos,
seguimos siendo muy cautos. Todos los técnicos del Oceanográfico están
realizando un enorme esfuerzo para que el animal se encuentre en buen
estado”, ha señalado Pablo Areitio, quien ha explicado que se ha incorporado
personal suplementario exclusivamente para la alimentación, cuidado y
observación del pequeño. Además, ha destacado que se cuenta también con la
ayuda y colaboración de Universidades y Centros de Investigación
valencianos.
Seguimiento exhaustivo
Por su parte, Daniel García ha señalado que la cría “va ganando peso y
mejora su motricidad aunque su estado no es del todo normal”. El jefe de
veterinaria ha explicado el seguimiento y control “exhaustivo” que se está
realizando tanto de la madre como de la cría. Desde el tercer al quinto día,
se obtuvo leche de la madre mediante ordeño y administración directa al
pequeño “y la cantidad estimada como necesaria se completó con leche
artificial. Una vez anulada la producción de leche de la madre, y durante
dos días, se comenzó a alimentar con leche artificial complementada
inicialmente con suero sanguíneo de la madre, muy rico en inmunoglobulinas”.
Actualmente, y cada tres horas, se administra al animal unos 400 cm3 de
leche artificial a la que se añaden complementos vitamínicos e
inmunoestimulantes, entre otros.
En paralelo se administran antibióticos y antifúngicos para evitar el
desarrollo de enfermedades. Todos los días se pesa al pequeño para confirmar
si su desarrollo es normal y cada dos, se procede a tomar una muestra de
sangre para su análisis. Además, se está estimulando la natación de la cría
mediante ejercicios en el agua y también se está estimulando la producción
de leche de la madre mediante entrenamiento controlado con la cría. Si se
considera necesario se realizan pruebas adicionales, como auscultaciones,
ecografías, citologías y cultivos, entre otros.
Al mismo tiempo, se están recogiendo datos para entender mejor la relación
materno-filial en esta especie y se están tomando registros dentro del
proyecto de investigación sobre el comportamiento acústico de las belugas
que se viene desarrollando desde el año 2003.
Dado que es imprescindible mantener un ambiente confortable y tranquilo para
la familia de belugas, el edificio “Árticos” donde se encuentran estos
ejemplares sigue cerrado al público. Cuando se considere oportuno, y una vez
confirmada la estabilidad del desarrollo de la joven beluga, se iniciarán
visitas restringidas y controladas. Mientras tanto, en distintos puntos del
Oceanográfico se proyecta una película de madre y cría en su instalación, de
forma que el público pueda llevarse una imagen de este suceso tan singular.

FUENTE
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