Publicada el 14 noviembre
2006 a las 11:41:00 por achus. - Archivado en noticias de parques temáticos
del año: 2006
Después de saber que habían muerto los padres de Glaç y Kuni, las crías de
delfín del Zoo que nacieron en primavera, nos quedamos todos con un nudo en
la garganta. Sin embargo, la naturaleza es sabia, y la muerte da paso a una
nueva vida. Puedes comprobarlo tú mismo si visitas el Zoo, donde los
cuidadores vuelven a sortear las trastadas de unas crías muy traviesas.
Las más juguetonas son las dos crías de león marino, que se llaman Nord y
Terra. Nacieron en verano y ahora nadan a velocidad de torpedo junto a sus
padres y a otros cinco leones marinos californianos.
Nord y Terra son pequeños, se pelean como buenos hermanos y todavía se
amamantan de sus madres, Nora y Trinjte, incluso delante del público. Hasta
los ocho meses no podrán empezar a comer pescado, pero, cuando lleguen a la
edad adulta, en torno a los diez años, ¡podrán llegar a engullir hasta ocho
kilos diarios! No es de extrañar, por tanto, que puedan pesar fácilmente
hasta 350 kilos.
Nord y Terra todavía maman, pero ya empiezan a descubrir el aroma del
pescado fresco. "Son muy traviesos, un día una cría se cayó dentro del cubo
de la comida en medio de uno de los espectáculos y, a veces, incluso nos lo
roban con la boca y se lo llevan al medio de la piscina para comérselo entre
todos", explica entusiasmada Ona, la joven cuidadora de los leones marinos,
a quien siguen obedientes como si fuera la mamá de todos.
Ona también lleva la batuta en los espectáculos educativos infantiles que
protagonizan los leones marinos, muy bien entrenados para hacer entender a
los menores la importancia de mantener los océanos limpios y las diferencias
entre una foca y un león marino. ¡Alerta! ¡No te confundas, porque se
ofenderían! Y es que un león marino tiene los oídos externos y la habilidad
de desplazarse por tierra con facilidad y rapidez gracias a sus aletas.
Aunque no lo parezca, los leones marinos tienen pelo, no una larga
cabellera, pero sí una capa de pelo suficiente como para que Ona los pueda
despeinar para mostrárselo a los niños, que los miran boquiabiertos. Los
leones lo hacen todo por su cuidadora: las hembras se estiran para enseñar
los pechos, se rascan para mostrar a la chiquillería que también tienen
uñas, les abren bien los ojos para demostrar el impresionante sentido de la
vista que tienen, les enseñan los bigotes (que son su órgano táctil), les
muestran los dientes, que son de color negro y no porque estén sucios, y
aplauden al final del espectáculo con un ágil movimiento de aleta.
También hacen demostraciones de voz, como buenas sopranos, para enseñar a la
chiquillería la forma que tienen de identificarse y encontrarse unos con
otros dentro de la colonia. ¡Cada uno tiene un timbre y un sonsonete
diferente!
Los nietos más jóvenes de Copito de Nieve
El recuerdo de Copito de Nieve continúa más vivo que nunca entre la familia
del Zoo, porque dos de sus hijas, Virunga y Michinda, dieron a luz una cría
cada una: N'tua y N'goro, tienen tres y cinco meses respectivamente.
Hoy por hoy, las crías todavía son más pequeñas que un bebé humano (solo
pesan tres kilos) y se pasan el día en brazos de sus madres, entre el grupo
de gorilas, un hecho que representa un éxito notable, ya que es la primera
vez que los cuidadores del Zoo consiguen que los bebés sean criados por sus
madres y separados del grupo en la guardería, lo cual les permitirá aprender
de forma natural los comportamientos maternales y reproductores.
Se les refuerza la alimentación con un biberón cada cuatro horas, pero
siempre desde el otro lado de los barrotes y sin que las crías abandonen los
brazos de sus madres. Para conseguir esta conducta se entrenó a la primera
gorila que dio a luz para que aceptara la presencia de los biberones y,
cuando la segunda gorila tuvo su cría, esta copió instintivamente la
conducta que había visto en su hermana, de forma que ella también pudo criar
por sí misma a su cría.
Aunque se alimentarán básicamente de leche durante tres años, una de las
crías ya empieza a robar comida a su madre, según explica la bióloga de
primates del Zoo, Maria Teresa Abelló.
Celos y peleas
Los gorilas no son en absoluto muy diferentes de los humanos. De hecho,
incluso tienen celos. La hembra dominante lo ha demostrado más de una vez.
"Una mañana, los cuidadores y yo mirábamos la cría de Matxinda, la hembra
subordinada, y de golpe apareció Virunga, la hembra dominante, con su cría
en brazos y le golpeó la cabeza a la otra cría porque quería hacernos saber
que era a su cría a la que teníamos que mirar, ¡y no a la otra!", explica
Maria Teresa.
No hay episodios peligrosos a menudo, pero a la bióloga de primates y a los
cuidadores se les ha encogido el corazón en alguna ocasión. "La peor
experiencia fue el día en que por error se intercambiaron las crías.
Matxinda, en un primer momento, no se dio cuenta, pero Virunga, que es muy
lista, puesto que es la dominante, enseguida lo notó, tiró al aire la cría
que llevaba y corrió a la búsqueda de la suya. Entonces, Matxinda cogió la
cría del suelo y se quedó con las dos. Virunga empezó a estirar de su cría y
las dos hembras empezaron a chillar enloquecidas. Por suerte, lo arreglaron
entre ellas y se devolvieron a sus crías, pero nos llevamos un buen susto
porque fácilmente podían haber muerto las dos pequeñas", recuerda la
bióloga.
Una riña entre gorilas, por leve que sea, casi siempre acaba en el quirófano
con puntos de sutura. "Tienen una mordedura terrible", dice Maria Teresa.
Más o menos, como aquel que dice, como la de los humanos, ¿verdad?
El Parque Zoológico de Barcelona sigue la Estrategia Mundial de Zoológicos
para la Conservación y, por tanto, desarrolla una serie de actividades que
pueden resumirse en las siguientes: CONSERVACIÓN, EDUCACIÓN Y INVESTIGACIÓN.
El zoológico de Barcelona es un magnífico jardín de más de 100 años que
ocupa unas 13 hectáreas del recinto de la Ciutadella y que contiene una
colección de animales formada por más de 400 especies diferentes de todo el
mundo, con unos 7.500 ejemplares.
La concepción de un Parque Zoológico ha ido evolucionando con los tiempos,
en un proceso en que la dignificación de las condiciones de vida de los
animales ha llegado a convertirse en el primero de los objetivos.

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Parc Zoològic
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