Publicada el 04 mayo 2006
a las 12:26:00 por achus. - Archivado en noticias de parques temáticos del
año: 2006
Este año la temporada reproductora en el centro de cría del Lince Ibérico de
El Acebuche, en Doñana, está dando magníficos frutos.
El pasado 23 de marzo, Saliega, que fue criada de cachorra en el Zoobotánico
en el año 2002 y que fue la primera de su especie en reproducirse en
cautividad el año pasado, volvió a dar a luz a dos crías. Estas han
resultado ser hembras y se les ha dado por nombre Camarina y Castañuela.
El 12 de abril se produjo el parto prematuro de Aliaga, una joven hembra de
2 años capturada en Doñana cuando contaba con unos meses de edad. Una de las
crías nació muerta, mientras que la otra sobrevivió apenas 24 horas,
pudiendo ser la juventud de este animal el motivo de su fracaso reproductor.
El padre de estas crías fue Cromo, macho criado en el Zoobotánico en el año
2003 que se ha logrado reproducir por primera vez.
Por fin, el pasado 15 de abril tenía lugar el parto más esperado. Esperanza,
el cachorro que llegó moribundo al Zoobotánico de Jerez, con apenas 5 días
de edad, en marzo de 2001, había sido emparejada ya los dos años anteriores
sin éxito. A las cópulas que se produjeron el año pasado le siguió una
pseudogestación o embarazo psicológico que hacía temer sobre posibles
problemas de fertilidad. Sin embargo, ha parido a dos preciosos cachorros
que están criándose sin problemas. Hasta el momento se desconoce su sexo,
pero lo más importante es que se sus genes son, por vez primera, mezcla de
los de las dos poblaciones reproductoras de lince ibérico que existen en
libertad: la de Doñana y la de Sierra Morena Oriental, ya que su padre, JUB,
procede de Sierra Morena, mientras que Esperanza nació en Doñana. Dichas
poblaciones se hayan incomunicadas genéticamente y por lo tanto era
importante utilizar el programa de cría en cautividad para cruzarlas y poder
obtener así ejemplares con mayor variabilidad genética de cara a su futura
reintroducción en la naturaleza.
Tras esta temporada de cría, tres de los cuatro cachorros que fueron
extraídos de su hábitat para criarse en el Zoobotánico de Jerez han logrado
reproducirse con éxito en cautividad, mientras se espera aún que Aura, una
hembra de cuatro años de edad, logre reproducirse en un futuro próximo.
El éxito logrado hasta el momento por el Programa de Cría en cautividad del
Lince Ibérico no debe sin embargo desviar la atención sobre el auténtico
reto para la conservación de esta especie, que es la estabilización y
recuperación de las poblaciones silvestres de la especie que, con unos 150
individuos, se encuentra al borde mismo de la extinción. Afortunadamente, el
gran esfuerzo que han estado realizando todos los agentes implicados durante
los últimos años parece estar dando sus frutos y abre esperanzas sobre el
futuro de este emblemático felino. La cría en cautividad no es más que una
herramienta para la conservación de la especie que viene a complementar las
acciones de conservación en el medio natural y que forman parte integrada de
una estrategia encaminada a la conservación de la especie en su hábitat y a
su recuperación en aquellos lugares de los que ha desaparecido pero que aún
reúnen condiciones para mantener al lince.

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