Publicada el 30 junio 2007
a las 12:54:00 por achus. - Archivado en noticias de parques temáticos del
año: 2007
Copenhague es, sin duda, la ciudad con más encanto e historia de Dinamarca.
Lo que más sorprende de ella es su capacidad para compaginar presente y
pasado. Es considerada una ciudad moderna que no ha perdido el encanto de lo
clásico ya que está plagada de puntos históricos de incalculable belleza.
Son muchos y variados los lugares que podemos visitar en la inicialmente
denominada Bahía de los Mercaderes. En esta ocasión vamos ha optar por
presentaros su principal atracción turística muy apreciada por los daneses:
los jardines del Tivoli. Se trata de un parque de atracciones con unas
características muy peculiares. Cuando lo pises no esperes encontrar, ni
mucho menos el típico parque temático. ¿Por qué? Sigue leyendo y lo
descubrirás.
Debes saber que cuando pises por primera vez la entrada principal del parque
estarás en el mismo lugar donde hace nada menos que 164 años una familia del
siglo XIX se disponía a hacer exactamente lo mismo que tu: pasar un día de
diversión y relax. ¿No es realmente increíble? Y es que el Tívoli es uno de
los parques de atracciones más antiguos del mundo mandada a construir en un
Copenhague rodeado de fosos e inmerso en una monarquía absoluta.
Los jardines han resistido al paso del tiempo manteniéndose en píe hasta
llegar a la moderna Dinamarca del siglo XXI con la peculiaridad de que, hoy
en día, presenta el aspecto de un parque de atracciones tradicional con todo
el encanto que ello supone.
Situados en medio de la ciudad, al lado de la Plaza del Ayuntamiento y la
Estación Central, recibe la visita de más de cuatro millones de personas al
año. Sus atracciones y atractivos son de todo tipo. Podemos empaparnos de
mitología nórdica con el Castillo de Valhalla, volver a sentir niños con los
cuentos de Hans Christian Andersen a través de las maletas volantes o el Den
flyv Kuffer u obtener una maravillosa vista de la ciudad subidos en la
noria. Existen muchas más atracciones para elegir y una gran cantidad de
locales donde comer, beber y relajarnos.
Como curiosidad histórica podemos contarte que el lema con el que se
construyo el parque fue: Cuando el pueblo se divierte, no piensa en
política. Desde luego, 160 años después, no hay muchos visitantes que
piensen en ello durante su estancia en el parque. En los jardines de Tívoli
sólo hay espacio para pasarlo bien. ¿A qué es un lugar tentador?. Que lo
disfrutes si tienes la suerte de conocerlo.

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