Publicada el 26 mayo 2007
a las 18:15:00 por achus. - Archivado en noticias de parques temáticos del
año: 2007
Recientemente han llegado al Parque de la Naturaleza de Cabárceno un grupo
de 6 Yaks que se encuentra situado junto al recinto de los leones, nada más
bajar de linces.
El Yak (Bos grunniens) es un bóvido de gran tamaño y pelaje lanoso nativo de
las montañas de Asia Central y el Himalaya, donde se encuentra tanto en
estado salvaje como doméstico. Los ejemplares salvajes (subespecie mutus),
hoy escasos, son animales gregarios de pelo invariablemente largo y negro,
con una joroba sobre los hombros y cuernos largos.
Los machos, que son más grandes que las hembras, pueden llegar a los 2
metros de altura y pesar hasta 1.000 kilos. Son los ungulados que ascienden
a mayor altura, pues pueden llegar a los 6.000 metros sobre el nivel del
mar. Se alimentan de plantas bajas y carecen de depredadores, aunque pueden
sufrir el ataque (muy raramente) de los osos.
Los yaks pueden cruzarse con las vacas domésticas y generar individuos
fértiles. De hecho, a esta característica se deben gran parte de las
diferencias entre los yaks salvajes y los domésticos. Éstos últimos son
bastante más pequeños que sus antepasados silvestres, tienen cuernos más
cortos y el color del pelo puede ser negro, pardo, blanquecino e incluso
manchado de varios colores. En Asia Central se les emplea para llevar cargas
y tirar del arado.
También se crían por su carne, leche (de color rosa, con la que se hacen
quesos y mantequilla de gran calidad) y pieles. El yak es un animal muy
apreciado por ello en el Tíbet, donde las familias adornan a sus animales
con cintas tanto para diferenciarlos de los demás como por simples motivos
estéticos.

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